Mostrando las entradas con la etiqueta Novela. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Novela. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de noviembre de 2017

La mansión embrujada (Thornyhold), de Mary Stewart


!Alerta de posibles spoilers!
En esta entrada ni me gasté en buscarle la vuelta para ocultar partes de la trama por lo que te podes topar con datos importantes o demasiado reveladores (prácticamente me quejo de toda la novela). Te lo advertí. 


      Gilly Ramsey, hija de un párroco, pasó una infancia solitaria y aislada recibiendo una educación férrea y algo fría por parte de su madre. Pasando sus días en total soledad sólo parece ser comprendida por una prima de su madre que ha visto en contadas ocasiones pero que, sin embargo, ha logrado marcar profundamente la vida de la niña. La prima Geillis tiene un amplio conocimiento sobre plantas medicinales y hierbas, posee poderes curativos e incluso predice el futuro. En su último encuentro pronostica que Gilly y ella vivirán juntas en Thornyhold, la casa de Geillis, pero eso no llega a ocurrir debido al fallecimiento de Geillis quien, antes de morir, le deja todo cuanto posee a  Gilly, que se muda a Thornyhold para iniciar una nueva vida inmediatamente después del fallecimiento de su padre. Ya en Thornyhold conocerá a nuevas personas como Agnes Trapp, una vecina rara, a Willyam, un niño solitario como ella, y al padre de este, un escritor famoso. Todo se complica cuando Gilly se entera de la fama de bruja de su prima, que Agnes Trapp también es considerada una bruja ¡y que ella misma podría serlo también!

      Dados todos estos elementos súper interesantes, se podría inferir que es una novela imperdible que nos sorprenderá con cada página. Bueno, no podríamos estar más equivocados.  Sí, hay brujas (y yo amo a las brujas) y sí, hay misterios que resolver (¿a quién no le gustan los misterios?), pero no hay una historia que haga un buen uso de estos elementos. Tenemos a una mujer, Gilly Ramsey, que parece venir de una familia de mujeres con habilidades únicas para entender y manipular la naturaleza a su antojo, y parece ser que heredó estas habilidades y va descubriéndolas en su estancia en Thornyhold, pero eso no llega a ningún lado. La autora parece olvidarse de eso en cuanto plantea el elemento romántico que, además de generar el conflicto entre Gilly y Agnes Trapp, de por sí es “mágico” y no en el buen sentido. Pero, vamos por partes…

      La historia comienza contándonos sobre la infancia de Gilly, como creció en una casa prestada, con un padre más dedicado a sus “ovejas” de la iglesia que a su familia, una madre fría y distante que no le permitía jugar con otros niños ni tener mascotas, y como pasaría de un colegio internado en otro hasta graduarse para asistir a la universidad para estudiar arte, luego la muerte de su madre y la de su padre. En medio de estos cuatro capítulos de una aburrida vida hay dos encuentros con Geillis plagados de sucesos sospechosamente extraños como para no demostrar que ella es bruja. Como dije, cuatro capítulos de nada. Ya en el quinto, al fin, se muda a Thornyhold y conoce a Agnes Trapp y su hijo, de quienes desconfía inmediatamente sin motivo aparente, una larga etapa de adaptación al hogar y encuentros con Agnes. En el capitulo diez conocerá a William Dryden hijo de su interés amoroso a quien conocerá recién en el capitulo ¡catorce! Y bueno, es acá donde todo pierde sentido para mí porque Gilly se enamora perdidamente al instante de un tipo al que casi no va a ver en el transcurso de la novela porque está más entretenida buscando un gato, investigando sobre palomas, cuidando un perro y buscando un libro que Agnes desea desesperadamente pero que no sé por qué motivo si al final no lo usa… El tema de que Gilly es una bruja desaparece del mapa, la historia de la casa (que había pertenecido a brujas por generaciones) queda totalmente colgada en el aire porque, para empezar, la metieron a los empujones para que las cosas sean más “interesantes”, y el final es de lo más estúpido y poco lógico que leí- y eso que leí bastantes finales estúpidamente ilógicos- pasando demasiado rápido en comparación con los catorce capítulos que se toma para ponernos en contexto.

     Realmente detesté esta novela. La terminé porque pensaba que en algún momento se iba a poner interesante. Las brujas me pueden. Pero a medida que avanzaba en la lectura me encontraba con elementos geniales que no se elaboraban del todo bien, cosas interesantes que quedan colgadas y olvidadas a mitad de una narración que no termina de enganchar, una historia de amor muy floja que no calza y personajes planos con motivaciones estúpidas. Como fantasía muy floja, como romance es terrible. Realmente no sé si leeré otra cosa de esta autora. 

jueves, 3 de agosto de 2017

Rose, de Leigh Greenwood (Tomo 1 de la saga Siete Novias)


     Normalmente prefiero hablar de las sagas completas y no de cada tomo por separado pero, al tratase de una historia autoconclusiva, creo que es mejor dedicarle su propia entada.

     Austin, Texas, primavera de 1866. Ha pasado poco tiempo desde que acabara la guerra civil de Estados Unidos y las heridas y rencores de la población aún están a flor de piel. Los simpatizantes de ambos bandos continúan con sus conflictos y las reformas políticas no ayudan a calmar los ánimos sino que empeoran la ya delicada situación. En ese contexto, nuestra joven protagonista, Rose Thornton, intenta llevar su vida adelante pasando lo más desapercibida posible ya que su padre había combatido por la Unión y los habitantes de Texas eran simpatizantes de la Confederación. Todo iba “muy bien” para Rose, trabajaba en el restaurante Bon Ton, evitaba los manoseos y comentarios fuera de lugar de los clientes y, con casi bastante éxito, recibía con estoicismo los insultos contantes sobre ser la hija de un asqueroso unionista. En uno de estos muy comunes momentos de su vida, entra en el Bon Ton el que será nuestro protagonista masculino: el fantástico, maravillosamente guapo y caballeresco George Randolph que llega justo a tiempo para defender a Rose y librarla de los estereotipadamente malos clientes del local. El flechazo es inmediato, pero como hay que meterle drama y estirarlo unas cuantas decenas de páginas, ellos no se dan cuenta… como en las miles de novelas románicas similares que hay dando vueltas por ahí. El caso es que George Randolph busca una empleada para que se mude al mugriento rancho que tiene a las afueras de la ciudad y cuide de la casa y de sus seis salvajes e igualmente mugrientos hermanos menores. Y, ¿quién va a ocupar ese tentador empleo?, nada más ni nada menos que la protagonista. Es así como Rose se embarca en una aventura en medio de la nada, rodeada de seis hombres no muy contentos con su calidad de hija de un unionista, ladrones de ganado, vecinos no muy amistosos, mucha roña que limpiar y un amor no correspondido hacia un hombre con muchos conflictos internos.

     El romance en esta novela es el de siempre. Tanto que ni vale la pena explayase en ello. Tenemos a una huérfana que, a falta de una figura paterna, ve en George al padre ideal de familia, dedicado y amoroso. Y a un hombre que ve en Rose a la madre fuerte y decidida que nunca tuvo y que desea para sus hermanos y sus futuros hijos, pero que al mismo tiempo no quiere ser padre por temor a ser una copia del suyo. Un día se conocen, se enamoran en el instante en que se ven, hay un tira y afloja entre que luchan con sus conflictos internos y aceptan sus sentimientos.

     Uno de los temas principales es la familia. La unión familiar y los sacrificios y esfuerzos necesarios para mantener a todos los hermanos unidos. George renuncia a un prometedor puesto militar para regresar a casa y hacerse cargo de sus hermanos menores, de entre diecisiete y seis años, que quedaron solos en el rancho cuando su madre falleció y su padre cayó en combate. Y no solo eso, sino que además uno de sus hermanos se fue de casa abandonando a los menores a su suerte, aunque todos esperan que regrese o tener noticias suyas. Sus hermanos son muy queribles, sobre todo el pequeño Zac, pero que al tener que enfrentar la difícil vida del desierto solos a merced de indios, cuatreros y animales salvajes además de sentirse abandonados e incomprendidos por sus hermanos mayores, su trato es áspero, violento y despectivo al principio.

     Otro de los dramas de la historia es la condición de George y su hermano Jeff como ex confederados, algo considerado un delito luego de finalizada la guerra y que podría truncar todos sus planes de vivir de la ganadería. Lamentablemente, creo que no se le da la importancia suficiente a este tema y se lo toma de manera muy superficial sólo para que el vínculo entre la pareja protagonista avance un poco.  

     En mi opinión, es una novela regular y pasable. No se destaca en nada y no es infumable, si bien me costó bastante terminarla. Es una más del montón que no aporta nada a la causa y repite la misma fórmula de siempre. Hay cuestiones que quedan colgadas, sin resolver, aunque creo que esto se debe a que al ser una saga estos temas se van a desarrollar mejor en los demás tomos.


     Si estás esperando el romance que cambie tu vida y te llene de sueños y esperanzas, este no es un buen lugar para buscar. Si lo único que querés es leer un romance típico con protagonistas típicos y sin ninguna sorpresa, adelante.

jueves, 2 de febrero de 2017

Jane Eyre de Charlotte Brontë

          Bajo el pseudónimo de Currer  Bell  se publicaba, en 1847, la novela que catapultó  a la fama a la joven escritora Charlotte Brontë. Rompiendo con algunos estándares establecidos de la época, esta autora se atrevió a crear un personaje femenino fuerte y decidido que expresa sin tapujos sus disconformidades con el rol que como mujer le tocara interpretar.

     Jane Eyre comienza contándonos como una niña huérfana de tan solo diez años es maltratada por los únicos familiares que le quedan en el mundo, sus primos y su tía, ya que tanto sus padres como su tío (hermano de su madre) fallecieron cuando era ella un bebé. Que la señora Reed, su tía, prometiera a su marido cuidar de la niña cuando este partiera al otro mundo parece no tener importancia a la hora de tratar a la niña dado que, tanto la señora Reed como sus hijos y empleados de la casa,  no escatiman en insultos y golpes hacia Jane. Podemos decir que el término “cuidar” se limita a alimentar y vestir, y nunca a dar cariño o preocuparse por la salud emocional y física de la niña. Tal es la molestia que Jane representa para la familia, que la Señora Reed encuentra la solución perfecta para respetar el último deseo de su marido y, a la vez, deshacerse del incordio de tener que soportar a la chica en la casa: enviarla al colegio para niñas Lowood. Es así como Jane abandona la casa en la que viviera toda su vida hasta el momento y que, sin embargo, jamás pudo llamar hogar. Al llegar a Lowood se encuentra con un ambiente similar al de su anterior residencia sólo que esta vez no es la única maltratada. En este colegio pasa hambre, humillaciones y maltratos de todo tipo con el fin de convertirse en una mujer resistente, paciente y abnegada. Luego de ocho años en Lowood, dos de ellos como maestra, decide probar suerte ofreciéndose como institutriz siendo contratada por la señora Fairfax para enseñar a la pupila del señor Rochester, amo de Thornfield.

     La historia nos es contada por Jane  en primera persona, por lo que sabemos lo que piensa y siente en todo momento. Esto nos permite entender muy bien las decisiones, sentimientos y pensamientos de Jane, pero nos limita a ver a los demás personajes a través de sus ojos. Nunca podemos tener unja imagen completa y objetiva de los demás personajes y tenemos que conformarnos con las descripciones e impresiones que Jane tiene y nos proporciona sobre ellos. También tenemos este problema a la hora de interpretar las acciones de los demás personajes ya que Jane siempre duda de la verdadera intención detrás de estas, así que tampoco nosotros podemos estar seguros de lo que realmente significan. El punto positivo de este recurso es que la historia no se trata de lo que Jane está obligada a vivir sino de lo que ella siente, cree y opina sobre ello. Es una mujer fuerte e independiente que está muy segura de su lugar en la vida y el valor de su propia persona. Si bien no me gusta leer novelas escritas completamente en primera persona, esta es la excepción ya que está tan bien narrada que creo que no funcionaría de otra forma.

     Al igual que Agnes Grey (de Anne Brontë), Jane Eyre se trata de la historia de una institutriz sin recursos que se lanza a una difícil vida laboral, pero a diferencia de la primera, esta novela se enfoca en temas distintos.  Jane Eyre  trata temas y motivos como el amor, el valor que nos damos como personas y el poder que les damos a los demás sobre nuestra vida. Nos encontramos con cuestiones como la clase social y la forma en que interfiere a la hora de establecer relaciones y lazos afectivos ya que Jane es una institutriz pobre de clase baja y Rochester es un noble rico, y se espera que contraiga nupcias con alguien de “su clase” sin importar a quien ame en realidad. La familia es un tema importante, la relación que Jane tiene con su tía es particular y está plagada de rencores y culpas; Rochester tiene un tema un poco complejo con su pupila, ciertos rencores guardados hacia sus difuntos padre y hermano, y ambos anhelan tener una familia amorosa y unida. El concepto de matrimonio es un tema que se explora con unos cuantos ejemplos a través de la historia, desde los concertados por los padres, los matrimonios por conveniencia o para complacer a la sociedad y los matrimonios con y sin amor. Nos encontramos, también, con el Rol de la mujer en la sociedad, cómo una “no puede” sentir, pensar ni actuar como un hombre aún cuando, por dentro, seamos iguales.

     Con Jane Eyre somos testigos de un romance poco común. Tenemos a una institutriz que se enamora de su patrón y este de ella, pero tal romance no se da de una forma “normal” como en otras novelas románticas. Jane ama con gran fuerza, pero nunca deja que ese amor opaque el respeto y amor que se tiene a sí misma. Nunca vive para y por Rochester olvidándose de sus valores y creencias, y es este el conflicto de la historia.  Considero que esto es un tema importante, hay tantas novelas románticas en las que la protagonista deja de lado su individualidad y pierde su amor propio a favor del amor a su pareja, que resulta muy gratificante leer una que rompa con ese esquema trillado y poco sano. Otra diferencia con la novela de su hermana es que Jane no se queja constantemente, sólo se limita a contar los hechos y dar a conocer sus sentimientos consecuentes.

     Lo que encuentro de negativo, y es algo que también me choca de Anne Brontë, es el desagrado que la autora transmite, a través de su obra, hacia la gente con un nivel educativo inferior al suyo. En Jane Eyre no es tan obvio como en Agnes Grey que las hermanas detestan a los campesinos y personas con bajo nivel educativo. Rochester es un hombre muy culto de léxico rico y algo florido que se expresa con metáforas y referencias constantes a la mitología griega y obras icónicas de la literatura, mientras que Jane, a pesar de ser una mujer pobre de clase baja, creció en una escuela que se preciaba de ofrecer la mejor educación posible. Jane, al ejercer de maestra, habla de manera bastante despectiva sobre niños campesinos que deben dejar la escuela por largos períodos para trabajar en los campos, diciendo en varias ocasiones que sus esfuerzos en enseñarles eran vanos porque no tenían la inteligencia necesaria. Por otro lado, durante gran parte de la segunda mitad de la obra, se la pasa hablando de ser caritativo con quienes tienen menos fortuna en este mundo y amar a todos los hijos de Dios sin importar lo brutos e ignorantes  que sean. Esto trae consigo una doble moralidad evidente pero que, al parecer, la autora no era consciente de poseer o consideraba la máxima expresión del buen cristiano. Al parecer tanto las hermanas, como la sociedad de la época, eran tan despectivos e hipócritas que miraban a todos desde su podio sin siquiera pensar ni un momento que su modo de ver a las personas de bajos recursos era totalmente errada y sin fundamentos. Esta cuestión, si bien me molestó, no es muy relevante en comparación con el resto de los temas tratados. Que a mí me desagrade encontrar cosas así, es cosa mía. Pero quería dejar constancia de mi opinión al respecto.

     En conclusión, Jane Eyre es una novela que merece ser leída por todos. Con elementos como el romance, el feminismo, un toque de misterio y drama, es una lectura fundamental que toda persona debe realizar. Su fama y popularidad son muy justificadas y debería ser el ejemplo para futuras novelas románticas.

viernes, 6 de enero de 2017

Agnes Grey de Anne Brontë


    En 1847 salió a la venta la primera novela de la  joven autora Anne Brontë, bajo el seudónimo de Acton Bell, hermana menor de las también escritoras Charlotte y Emily.

     Agnes Grey nos cuenta las experiencias de una joven hija de clérigo quien, ante la crisis económica que atraviesa su familia, decide colocarse como institutriz y así aligerar la carga económica familiar. Por medio de contactos, rápidamente consigue hacerse con el puesto de institutriz de la familia Bloomfield y abandona la residencia Grey para ejercer su nueva profesión. Pero los sueños y esperanzas de esta joven de tan solo diecinueve años se ven destruidos al conocer a sus alumnos (¡y a sus familiares!) quienes no son más que pequeños monstruos incorregibles, ladinos y caprichos; viéndose forzada a luchar entre los berrinches y maldades de los niños y, también, con las contradictorias ordenes de unos padres consentidores que apañan y felicitan a los pequeños por su deplorable comportamiento, pero que al mismo tiempo exigen a su institutriz los eduque y controle sin darle autoridad real sobre los niños. La frustración, los nervios y la decepción hacen fuerte mella en la salud física y emocional de Agnes quien, aún ante la adversidad, pone todo de sí para salir adelante y lograr hacer su trabajo lo mejor posible.

     Esta novela se caracteriza por ser narrada en primera persona con el objetivo, según su narradora, de intentar ayudar a quienes pasen por una situación similar, y abarca los años que duró su profesión como institutriz. A través de sus páginas, somos testigos de las precarias condiciones en que las institutrices vivían y de los obstáculos que se encontraban durante el ejercicio de su profesión: padres consentidores, fríos y tiránicos que exigían más de lo que estas mujeres podían lograr con la poca o nula autoridad que se les otorgaba sobre los niños los cuales, a su vez, eran caprichosos, irrespetuosos, autoritarios y maliciosamente tramposos a tiempo completo. Agnes Grey es una de las pocas novelas que muestran el “lado oscuro” de la aristocracia (o al menos entre las que leí) mostrándonos lo tiránicos, poco considerados y desdeñosos que los miembros de esta clase podían ser con sus empleados.

     Siendo honesta, después de indagar sobre esta autora y leer lo que la crítica especializada dice sobre sus obras, esperaba más. Ya había leído Jane Eyre de Charlotte Brontë, novela que me encantó, y unos capítulos de Cumbres Borrascosas de Emily Brontë, por lo que al leer que Anne era mejor autora que sus hermanas es normal que mis expectativas estuvieran tan por el techo. Lamentablemente me tope con una novela que no satisface ni el veinte por ciento de mis expectativas. Por un lado es un monumento al resumen*, todo lo cuenta de forma apresurada y superficial reduciendo meses en poco más de un párrafo, enumerando las maldades y berrinches de los niños y empleadores en oraciones poco descriptivas excusando esto con la muy repetida frase de no querer “aburrir al lector”. Este abuso de síntesis hace que el lector no pueda hacerse una idea completa del ambiente en que se mueve Agnes, no podemos sentir la desesperación ni la impotencia de la joven institutriz porque todo lo relatado no parece más que acontecimientos aislados. Por otro lado le da mucha importancia a temas triviales dedicándole varias páginas a charlas y reflexiones religiosas sobre el amor a Dios; considero que estos temas van en contra con las supuestas intenciones de la novela que eran ayudar a quienes se encuentren en circunstancias parecidas laboralmente. La propia Agnes me parece engreída pues se considera superior a sus alumnos ya que estos no tienen la tranquilidad ni los modales propios de las personas "buenas y bien educadas", cualidades que ella sí posee. De esta manera se tiene a sí misma como alguien humilde, no cómo las personas que la emplean quienes son derrochadores, egocéntricos, mimados y egoístas. Esto último no es de gran importancia, generalmente es un personaje querible, aún cuando, dada la obsesión de la autora con el resumen, no sea fácil comprenderla sintiendo que no hace otra cosa más que quejarse y amargarse por cosas estúpidas.

*RESUMEN: Técnica relacionada con el RITMO narrativo mediante la cual un periodo de tiempo amplio del TIEMPO DE LA HISTORIA ocupa, por síntesis, una dimensión reducida en el TIEMPO DEL DISCURSO.
Darío Villanueva, Comentario de textos narrativos: La novela. Gijón: Ediciones Júcar, página 196.

     En conclusión, esta novela parece el resumen de una historia más extensa y detallada. Todo el potencial que el argumento ofrece se ve desperdiciado de forma lamentable dejando una pobre sombra de lo que pudo haber sido. Si no tenés problemas con todo lo que a mí me molestó, es posible que te encante porque, muy a pesar de sus fallos, es una historia entretenida y fácil de leer… bueno, en su mayoría, porque cuando se pone a hablar sobre amar a Dios y toda la palabrería religiosa, la lectura se me volvió pesada y mi concentración se fue de paseo.

     Para no quedarme con una mala impresión de Anne, planeo leer su otra novela La inquilina de Wildfell Hall, así que pronto estaré escribiendo nuevamente sobre esta autora.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Abandonado en Marte de Lester del Rey

   En 1952 Ramón Felipe Alvarez-del Rey, más conocido como Lester del Rey, publicaba una novela de ciencia ficción centrada en las aventuras de grupo de científicos camino al planeta Marte y el tiempo que ahí permanecen tratando de sobrevivir en el planeta desierto.  

   Chuck Svencen es un joven de 17 años que acaba de pasar una difícil evaluación que determinará si es apto para ser parte de la primera tripulación que viajará al planeta rojo, regresa a Ciudad Luna, su hogar, para esperar los resultados de dicha prueba y prepararse para el gran viaje. La nave construida para la misión a Marte transportará a seis hombres especialista en distintas ramas científicas, siendo Chuck quien operaría los radares en caso de ser elegido. En Ciudad Luna no ocultan el orgullo que dicho puesto genera a todos los ciudadanos y tratan al chico como una celebridad. A lo largo de la novela seremos testigos de los preparativos y dificultades que Chuck enfrenta para viajar, el recorrido algo accidentado hasta Marte y, al fin, la llegada y el tiempo que permanecen en el planeta rojo.

   La novela es, se podría decir, ciencia ficción para adolescentes. No se dedica a nada más que a relatar los sucesos tales como el viaje, la llegada a Marte, los problemas que tienen antes, durante y después del viaje. Es una seguidilla de situaciones, aventuras y desventuras sin adentrarse en ningún tema complejo para su reflexión. Pero que esté enfocada solamente en la acción no quiere decir que sea mala, para mi gusto personal está bien. No es incoherente ni poco realista (suponiendo que los viajes interplanetarios no son algo “poco realista”) y, de acuerdo con la información disponible sobre el espacio y el planeta Marte en 1950, tampoco se puede decir que esté sacando de la galera cosas sin sentido ni justificación. El autor toma lo que se sabe hasta el momento y se dedica a especular e inventar explicaciones para ciertas cosas “inexplicables” o de “origen desconocido” que desconcertaba a los científicos de la época, algo característico de la ciencia ficción. Un factor importante es la manera en que plasma los detalles técnicos en cuanto a tecnología y a todo lo que se sabe de Marte y el espacio. Se da por sentado que sabemos de qué nos habla o que, en caso de no saberlo, tenemos la curiosidad suficiente como para investigar. Nunca nos subestima como lectores ni nos toma de tontos, y eso es algo que se agradece, pero es claro que está pensado para personas que tienen interés y conocimientos básicos sobre los temas. Por otro lado, al ser una novela escrita por un hombre en la década de los cincuenta del siglo XX sobre ciencia ficción, está escrita para adolescentes masculinos, todos los personajes son hombres (salvo la hermanita y la madre de Chuck que casi ni aparecen) y no se menciona, ni por casualidad, si es que las mujeres tienen puestos importantes en la política o la ciencia. Esto es algo normal de la época pues era de creencia popular que las mujeres no consumían otra cosa que no fuera romance. Sí, el machismo estaba a la orden del día. Salvo este pequeño detalle, no hay ni rastro de machismo en la narración.

   En cuanto a los temas que trata, podría decir que habla de afrontar las consecuencias de las decisiones que tomamos. Nuestras acciones tienen consecuencias que no sólo nos afectan a nosotros sino que también involucran a otras personas, y debemos pensar bien antes de hacer algo. Otro tema podría ser nunca rendirse; el protagonista las pasa negras en ciertos momentos pero, recordando las enseñanzas de su padre, decide ir hasta el final luchando a rendirse ante las adversidades*. Y por último, aunque estoy segura de que me quedan temas afuera, habla de no complicarse mucho las cosas. Hay veces en que nos quemamos el cerebro buscando una solución increíblemente complicada a algo cuando, en realidad, la solución más simple es la más efectiva.


   *Este mensaje me gustó mucho ya que es algo que mis propios padres me enseñaron. Es algo muy sentimental de mi parte, pero mi corazoncito no se resistió. 


   A pesar de que disfruté mucho con esta lectura (no podía evitar hacerme el ambiente de una película de ciencia ficción de los sesentas), hay un temita que me desagradó bastante. Como mujer del siglo XXI tengo una conciencia de respeto y admiración por las culturas distintas a la mía, tengo tendencia a sentir curiosidad y necesidad de entenderlas, buscar coincidencias y diferencias con mi cultura y adoptar las costumbres que considere me ayudarán a ser mejor persona. Es en este punto donde esta novela choca con mi ideología debido a que, ya en su última página, el autor hace evidente, por medio de un personaje, el típico pensamiento de erradicar otras culturas para poder “civilizar”. Ya desde capítulos anteriores manifestaba rasgos de este pensamiento diciendo cosas como que las culturas similares a las originarias de América son primitivas, o que, tanto los trabajos manuales como el respeto y adoración de la naturaleza, pertenece a culturas “retrasadas” o, tal y como ellos mismos lo dicen, “inferiores”. Comprendo que es algo muy común de aquellos años y que, quiero creer, ese pensamiento ya casi no existe en nuestros tiempos, pero juro que me chocó bastante. Aún así, y porque cosas como estas están presentes en casi todo y siempre voy a encontrar cosas que entren en conflicto con mi ideología, es una novela que tiene posibilidades de ser releída en el futuro porque, como dije, me gustó bastante. Aunque, mientras escribo esto, me doy cuenta de un punto importante al cual no puse atención en su momento. Haciendo un poco de memoria, noto que, cada vez que el doctor Sokolsky, especialista en medicina y botánica, decía cosas de este tipo, Chuck no parecía estar de acuerdo con ello. No es que se manifestara en contra de manera explícita, pero tampoco hacía lo contrario. Creo que el autor nos mostraba que las nuevas generaciones empezaban a tener una ideología un tanto distinta pero que, al ser jóvenes y pasar por una etapa de formación de la personalidad, indecisión e inseguridad en cuanto a ello, aún no podían manifestarlo abiertamente. Sí, esto es especular bastante con poca información. Supongo que cuando lo leas, sacarás tus propias conclusiones.

   En conclusión, es una novela ligera, entretenida y bastante disfrutable. No esperes encontrar en sus páginas el Santo Grial porque, aunque no es mala tampoco es maravillosa sino una más del montón. Si te gustan los viajes espaciales, la especulación sobre vida en otros planetas y las aventuras que viven los astronautas durante sus misiones, esta novela puede que te guste. Por otro lado, si te gustan las cosas un poco más profundas y no las “aventureras” que se centran más en la acción, puede que te parezca vacía, sin contenido.


viernes, 18 de noviembre de 2016

Verónica de Suzanne Pairault

   Hasta el momento me dediqué a hablar de libros de temática adulta y, un poco, de libros dirigidos al público juvenil. Pueden estar de acuerdo o no con mi opinión de cada uno de estos libros, es claro que cada uno saca sus propias conclusiones y forma su propio criterio. Pero eso no viene al caso ahora. Hoy quiero hablar de un libro infantil más viejo que yo y que, desde una postura sentimental de mi parte, es especial.

   Uno podría decir que su importancia emocional está ligada a ser el primer libro que leí, o que me hiciera soñar siendo niña… Pero no. La verdad es que cuando este libro cayó en mis manos, yo tenía 18 años.

   Esta novela llegó a mí en forma de un regalo. No es la gran cosa, al menos no para la mayoría de las personas. Pero para mí sí que lo es. Lo importante es quién me lo regaló, por qué y las palabras que dijo al dármelo. Es algo que siempre voy a recordar.

   Mi edición es del año 1965 y pertenece a la editorial KAPELUZ. Sin embargo, al parecer, la edición original en francés es de 1954. La mía consta de 189 páginas y posee ilustraciones a color y en blanco y negro, algo muy común en las colecciones de libros infantiles de la época. Es una pena que ya no salgan ediciones como esas dado que, al parecer, los cuentos infantiles en la actualidad son de “usar y tirar” porque se rompen muy rápido o se deshojan. Bueno, no entremos en esos temas. Lo que quería señalar con todo esto es que, a pesar de tener sus buenos años, se conserva en muy buenas condiciones.

   Verónica nos cuenta la historia de una huérfana de trece años que vive en un orfanato para niñas. Su vida se ve cambiada para siempre cuando recibe la noticia de que encontraron a sus familiares y que estos quieren llevarla consigo. Verónica, que siempre soñó con que alguien la adoptara, se sintió realmente dichosa de que algo tan extraordinario le ocurriera justo a ella. Pero no todo es perfecto y de color de rosas, sus familiares, tío, tía y primo (éste de casi la misma edad de Verónica), son personas bastante snob que viven a costa de la fortuna que la niña heredara de sus fallecidos padres. Aún así, después de años de maltratos en el orfanato por parte de la directora, empleados del hospicio, compañeras del colegio y los padres de éstas que la discriminaban por ser “una niña expósita”, Verónica se siente muy feliz de, por fin, tener una familia aunque estos no sean muy simpáticos ni cariñosos que digamos. Es así como pasa de ser la criada del orfanato que se ocupa de la limpieza, cuidado de las huérfanas más pequeñas, ayudante de cocina, etc., a ser una suerte de princesita de la aristocracia francesa viviendo en un castillo y con todos los lujos que podría imaginarse. Una suerte de cenicienta, si se quiere, pero sin príncipe.

   Dado que se trata de una novela infantil, no puedo ser muy exigente, pero hay que reconocer que es una historia atrapante y bien escrita. Si bien por momentos parece que se torna un poco densa, momentos en los que nada pasa, si se presta atención, notaremos que no están porque sí y que, al final, tienen sentido. La historia de esta niña nos hace ver cosas tan simples como la amistad, pero es la amistad pura de los niños, sin condiciones, abierta y generosa. El amor familiar también es importante, Verónica conocerá a un excéntrico tío que vive viajando de un país a otro y al que le apasiona todo lo que tenga que ver con culturas nativas de países como África o Brasil, y la niña se contagiará de esta pasión creando un hermoso vínculo con este hombre. Otro tema tratado es la diferencia entre el mundo de los niños, esa forma de vivir tan simple, pura y directa, y el mundo de los adultos, con dobles intenciones, intrigas y la forma de ver las cosas más complejas de lo que podrían ser. Por momentos será hasta predecible, aunque creo que está bien ya que hablamos de un cuento dedicado a niños.

   Los personajes son un estereotipo, si. Tenemos a la protagonista huérfana que vivió una infancia injusta plagada de maltratos y discriminación, pero que pese a eso es el alma más pura y comprensiva del mundo. Un ángel en la tierra que ve lo bueno hasta en las personas más horrendas y crueles. El matrimonio Sivry, un par de aristócratas que creen que el dinero es lo único que define a una persona, aunque paralelamente sean unos mantenidos que no posean dinero propio. El exótico tío Carlos, un hombre rico, si, pero que gana su fortuna escribiendo sobre las variadas culturas con las que convive durante años adoptando sus costumbres. Blas, un niño de granja, pobre, analfabeta pero muy inteligente, entablará una linda amistad con Verónica. Tenemos a otros personajes como una anciana cocinera que adoptará una actitud protectora digna de una abuelita, un granjero autoritario y cruel, entre otros. Si, son personajes típicos, pero funcionan bien juntos además de no ser forzados.

   Dejando de lado el sentimentalismo, es una novela muy linda para dárselo a niñas de once a trece años pues cuenta una historia bonita, sencilla y que, al mismo tiempo, empieza a tener un argumento más parecido a la literatura para los adultos pero conservando la simpleza de los cuentos para niños más jóvenes. Los mensajes que nos deja su lectura son atemporales, enseña sobre el valor de la amistad, la importancia de la familia, que las clases sociales no son importantes y que el dinero no es algo que nos defina como mejores o peores personas. Definitivamente vale la pena tenerlo en nuestra biblioteca y ser leído, si es que tienen la suerte de encontrarlo en ventas de segunda mano o rescatarlo de algún galpón o pila de cosas viejas acumuladas por años, debido a que no han salido nuevas ediciones (al menos no en mi país).


lunes, 3 de octubre de 2016

Rubí, Zafiro y Esmeralda (trilogía) de Kerstin Gier


   Hablar de esta trilogía no estaba en mis planes. Para empezar, no es una saga que pasa a la historia como una de las mejores que leí en mi vida sino que, más bien, es lo contrario. Supe de Rubí por la recomendación de una amiga que aseguraba que era “muy buena” y que “me enamoraría de los personajes”, específicamente del protagonista masculino, un niño de dieciséis años que, dado que yo tenía veintitrés en ese momento, me resultaba muy pequeño como para “enamorarme”. La razón principal por la que decidí escribir esta entrada es que vi demasiadas buenas críticas calificándola de “maravillosa”. Como no estoy de acuerdo y no tengo a quien agobiar con mis opiniones, críticas y argumentos, mejor lo escribo y dejo que vagueé por internet durante un indefinido tiempo hasta que alguna persona quiera leerlo…


   Conocida como Saga de las piedras preciosas, nos cuenta la historia de una adolescente de dieciséis años perteneciente a una familia poseedora de un gen que le permite viajar en el tiempo. Este gen es heredado por la rama femenina y solo hay un heredero por generación (al mismo tiempo, hay otra familia, los de Villiers, que heredan el gen por la rama masculina). Los viajes temporales no son voluntarios, pueden pasar en cualquier momento y durar solo unos minutos u horas enteras. Para preparar a los viajeros y controlar sus saltos temporales existe una organización secreta, fundada por el primer viajero, poseedora de la única máquina del tiempo existente (el Cronógrafo) y que solo puede ser usada por quienes tienen el gen. Esta organización se encarga de entrenar a los viajeros con conocimientos sobre historia, etiqueta social, moda y demás temas, para que pasen desapercibidos durante sus saltos. A cambio de este entrenamiento, los viajeros deben realizar ciertos encargos para la organización, encargos planificados por el fundador con quien tienen contacto constante desde el pasado a través de los actuales viajeros.

   Además de viajes en el tiempo, organizaciones secretas y relaciones intertemporales con personas del pasado, esta saga tiene otros elementos interesantes. La protagonista, Gwendolyn Shepherd, tiene la extraordinaria habilidad de ver e interactuar con espíritus, cosa que le traerá problemas y ventajas; y su tía tiene sueños premonitorios muy simbólicos. Todos estos elementos que se suenan tan geniales darían a entender que la saga es una de las mejores que puede haber, o eso creí cuando leí la sinopsis. Pero la realidad es otra. A pesar de tener mucho simbolismo en los sueños de la tía y en la profecía (si, también hay una profecía), no se les da la importancia necesaria. Hasta parece que solo están para retrasar o entorpecer el avance de los protagonistas; para que tengan “obstáculos” y plantear un “misterio” que, en realidad, no es tan misterioso que digamos. Si bien, tanto los sueños premonitorios como la profecía, nos advierten de lo que ocurrirá, y tienen sentido a medida que las cosas van pasando, su función es solo esa. Se los deja muy de lado el resto del tiempo.

   La narración en primera persona, desde el punto de vista de Gwendolyn, no funciona. Es muy limitada para lo que quiere contar. Nos deja siempre con cosas sin definir del todo, con algunos cabos sueltos y sin profundidad de nada que no sea ella (y hasta eso le falla). No tenemos muy claros a los personajes, que son varios, como, por ejemplo, la prima que se supone era quien había heredado el gen y fue entrenada desde siempre para ser viajera del tiempo hasta que despertara su habilidad. Una vez que se establece que ella no es la viajera, desaparece de la narración ocupando un lugar fantasma en el fondo del escenario solo apareciendo cuando se necesitaba cierto conflicto en la relación amorosa con Gideon de Villiers, el otro viajero. Lo mismo ocurre con otros familiares, amigos, aliados, antagonistas, e incluso el mismo villano y nos deja sin explicación de los motivos de cada uno.

   Como otros autores de ficción dirigida a adolescentes, Kerstin Gier considera-según demuestra en esta saga- que el romance es de suma importancia y no puede faltar en una novela juvenil que se precie de serlo. De manera muy lamentable, como otros autores han hecho, se equivocó rotundamente. El romance, aunque muchos no estén de acuerdo, no es imprescindible para que una historia funcione, y si lo incluyen, hasta puede arruinar el producto final. En este caso, es totalmente fantasioso y para nada creíble. Gideon y Gwendolyn son víctimas del ilógico “insta-love”, se ven un día y al otro son la pareja más enamorada del universo. Pero claro, nada puede ser tan sencillo, así que le ponemos un poco de “conflicto” con la prima y con la actitud un poco pedante de este chico y ya está.

   Bueno, ya voy diciendo bastantes cosas malas, ¿verdad? No se preocupen, todavía tengo más.

   Una cosa de esta saga que supera lo increíble del insta-love es que ¡todo pasa en menos de un mes! Las tres novelas solo abarcan un tiempo de historia muy corto, lo que hace menos creíbles algunas cosas. Si bien hay saltos en el tiempo, la narración es lineal y abarrotada de sucesos uno detrás del otro con poco espacio para otras cosas. Yo me pregunto ¿¡Por qué!? ¿Qué necesidad hay de acelerar todo y no darle el espacio que necesita? ¿Por qué no contar un tiempo de historia de un año, como mínimo? Es un misterio que nunca tendrá respuesta, al parecer.

   Como los libros, o tomos, que componen esta saga son tres, paso a describir un poco de cada una. Demás está contar el argumento porque lo describí antes, así que voy a seguir descargando mi frustración intelectual hablando de los fallos y aciertos de cada tomo.

   Rubí: Acá nos enteramos de cómo funciona todo lo referente a los viajes en el tiempo, la organización secreta y de los conflictos que rodean a los protagonistas. Como dije anteriormente, todo pasa muy rápido. Pero no por eso está bien desarrollado.

    Zafiro: Esta es, para mí, la mejor parte. Gwendolyn hace muchos viajes al pasado (porque es imposible viajar hacia adelante), descubre intrigas detrás de las intrigas, traidores y complots. Algo muy interesante de esta parte es que Gwendolyn debe hacer ciertas cosas en el pasado para poder resolver otras en el futuro. También es donde ocurre el “quiebre” de la relación mágica (de lo irreal que es, no por ser linda) entre ella y Gideon. Es, por mucho, mejor que la anterior, más intrincada y mejor desarrollada.

   Esmeralda: Después del repunte de Zafiro, esperaba que esta tercera entrega fuera igual o mejor. Mis esperanzas fueron destrozadas, pisoteadas y, luego, incineradas hasta no dejar ni cenizas que atestigüen su existencia. Esmeralda sobra. No hay manera más suave de decirlo. Comenzando inmediatamente donde termina la anterior, esta parte solo estiró lo más posible la historia sin que pase nada emocionante. Centrándose sólo en el romance poco verídico de los protagonistas, trayendo a la prima despechada nuevamente a escena con un berrinche por no ser la elegida por el gen ni por Gideon, deja de lado todo lo que la anterior novela había construido. Hace a un lado a todos los personajes, a todos los viajes temporales que mueven la historia, a las intrigas, y se reduce a ser una triste novela rosa para niñas de doce años. Y, como si esto no fuera suficiente, completa el paquete una resolución de la historia de menos de ocho páginas. Un verdadero ejemplo de final exprés. Apresurado, simple, poco original y predecible, este final deja tantos cabos sueltos que resulta desesperante.

   Es muy lamentable que un concepto tan genial fuera desperdiciado de esta manera. Tiene todos los elementos para ser una gran saga, pero su autora no tenía ni la menor idea de cómo desarrollarla. Por momentos da la sensación de estar leyendo un fanfiction escrito por una niña de quince años. Y estoy segura de que muchas chicas de quince pueden escribir mejor que esta mujer. Si tuviera el poder de hacer que otro autor reescribiera esta obra a mi gusto, sin dudarlo, elegiría las mangakas ClAMP pues tienen la capacidad de escribir historias (en manga, claro) muy complejas, llenas de fantasía, giros argumentales interesantes, profundidad filosófica y romance creíble y realista. No cuesta nada soñar…

   Si no te importa leer una saga con tantos fallos y solo querés algo ligero y con un romance estúpido, esta es tu novela. Eso sí, te puedo asegurar que hay novelas rosa más interesantes y mejor escritas que Rubí. Si lo que buscas no entra en esos parámetros, ya estas advertido.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Ready Player One de Ernest Cline

   Cuando me planteé el escribir sobre esta novela de Ciencia ficción me vi enfrentada a un pequeño dilema: ¿qué puedo decir de una novela de la que ya habló todo el mundo? ¿Qué puedo aportar? Dudé bastante hasta que me decidí a ver algunas reseñas que dan vueltas por ahí. Al verlas, pude desterrar todas mis dudas. Cada persona es distinta y percibe las cosas de formas diferentes. Cuando leemos, interpretamos y abstraemos conceptos que otros tal vez no. En consecuencia llegué conclusión de que sí hay algo que puedo aportar, puedo hablar de lo que yo interpreté y de lo que yo abstraje de la lectura. Esta es mi opinión de Ready Player One.



   Es el año 2044, los combustibles fósiles se acabaron, la economía es un desastre y las personas prefieren mil veces pasarse el día metidas en un juego de realidad virtual antes que en el mundo real. Oasis, el paraíso virtual con millones de jugadores de todo el mundo, fue creado por James Halliday, un diseñador de videojuegos que no puede dejar ir sus años dorados de la década de 1980. Es así como, haciendo gala de su pasión por la cultura de esa época y al mejor estilo de sus héroes diseñadores de juegos, al morir hace público el más loco, original y controversial testamento: Quien logre encontrar el huevo de pascua* que él mismo escondió en Oasis, será el heredero de toda su fortuna, la cual comprende doscientos cuarenta mil millones de dólares. La respuesta es inmediata. Millones de jugadores de Oasis emprenden una carrera desenfrenada en busca de las tres llaves y las tres puertas que los llevará al Huevo de Halliday. Algo totalmente comprensible, ¿quién no querría conseguirlo si con ello se le soluciona la vida? Es en dicha carrera que resaltarán dos facciones enemigas: los Gunters, jugadores con las mismas pasiones que Halliday; y los Sixers, empleados de una empresa que quiere hacerse con el dinero a cualquier costo.

* (easter egg)Es un mensaje o capacidad oculta en videojuegos. En la novela se explica bien en qué consiste

   Narrada en primera persona desde la perspectiva de un adolescente Gunter obsesionado con Halliday y la década de 1980 (Wade Watts en la vida real y Parzival en Oasis), nos adentraremos de lleno en esta carrera contra reloj en busca de Huevo de Halliday, conoceremos amigos, enemigos y aliados, y nos enteraremos de todo lo que Oasis representa para esta sociedad futura.

   La historia, aunque simple, no decae en ningún momento. Eso sí, el autor se toma bastante tiempo en presentarnos los mundos, el real y Oasis, en detallar todo lo referente a la búsqueda del huevo dado que pasan cinco años desde la lectura del testamento hasta el comienzo de la historia, y en describirnos a Halliday y sus seguidores, los Gunters. La complejidad del mundo creado por este autor es tal que necesita explayarse en explicaciones de casi todo lo que lo comprende para poder desarrollar la historia y que se entienda. Esto puede cansar a algunos lectores si no tienen el interés ni la paciencia necesaria como para leer miles de referencias a los pasados `80s y que, para colmo, por lo general no actúan como móvil de la historia sino, más bien, como evidencia de la obsesión de algunos personajes por la cultura pop. Personalmente, esto no fue un impedimento para mí, le encontré un atractivo único y diferente a la mayoría de los relatos de Ciencia Ficción.

   Ready Player One es un homenaje a la cultura pop y al mundo gamer de la década de 1980. Está plagada de referencias a la música, la TV, el cine y, sobre todo, a los videojuegos ochenteros. Combina de manera perfecta los viejos videojuegos arcade con un posible juego de realidad virtual además de darle un ambiente retro y a la vez futurista. El mundo virtual, Oasis, es bastante complejo, comprende diferentes mundos que poseen sus propias características como, por ejemplo, mundos para pelear con otros jugadores, para hacer vida social, mundos académicos con escuelas, y muchos más.  Posee las características de un juego online actual pero también funciona como red social y de comercio. Oasis funciona como si fuera el mundo real.

   Los temas que plantea esta novela son muy interesantes. Nos encontramos con interrogantes como, por ejemplo, ¿es el internet una herramienta de interacción social o, en realidad, nos limita?, ¿es un amigo virtual realmente un amigo?, ¿lo conocemos realmente o sólo es una personalidad falsa? un mundo virtual y la vida que en ella llevamos, ¿es real? Durante toda la novela nos vamos topando con estas preguntas, y casi es imposible no trasladarlas a nuestra propia vida y replantearnos nuestra relación con las redes sociales y con el mundo “real”. Yo misma tengo amigos “virtuales” a los que no vi en persona ni, seguramente, veré en mi vida. Y estoy segura de que muchos de ustedes estarán en iguales condiciones. Esta novela habla mucho de las relaciones, los amigos, el romance (si es tu novio/novia virtual, ¿es una relación real?), la familia. Pero también habla de la verdadera personalidad de la gente. Cómo, detrás de una identidad ficticia, nos sentimos más confiados de ser quienes en realidad somos, esos que nunca demostramos ser en el mundo real.

   Le recomiendo esta novela a los amantes de los videojuegos, principalmente de los viejos juegos ochentosos. A todo aquel que le guste la cultura pop, ya sea por nostalgia o por curiosidad. Si disfrutan de relatos lleno de referencias y descripciones más que de la historia en sí, que no es mala pero tampoco una genialidad, esta es su novela.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Un Mundo Feliz (Brave New World) de Aldous Huxley

   Esta novela de ciencia ficción y parodia, publicada en Reino Unido en 1932, nos cuenta sobre un futuro hipotético en el cual la tecnología es tan avanzada que está presente en cada aspecto de la vida del ser humano y destinada sólo a dar placer y mantener un constante flujo laboral. Los seres humanos son creados artificialmente y criados en masa en centros dedicados a ello por lo que ya no existen las familias. Además, la sociedad está dividida por castas que determinan el cociente intelectual y su función en la línea de trabajo. Las guerras y la pobreza son cosa del pasado, así como las naciones y estados dado que se disolvieron para dar paso al nuevo Estado Mundial, un único estado que domina el mundo y asegura la felicidad de la población. Porque eso es lo mejor de este nuevo mundo, TODOS SON FELICES.

   Nuestros protagonistas serán Lenina Crow, de la casta Beta-más y trabajadora genética que representa a un ciudadano típico de la época; Bernard Marx, Alfa-más, psicólogo con complejo de inferioridad debido a ser diferente a los demás integrantes de su casta y es despreciado y blanco de burlas por ello; y John “el Salvaje”, un joven nacido en una reserva para salvajes y que desconoce la “civilización”. Ellos son los principales responsables, entre otros, de que la historia avance y que nos permiten ver que después de todo no es un mundo muy feliz que digamos. Además de estos, nos encontraremos otros personajes que nos contarán sus historias ampliando, de esta manera, la información de cómo funciona esta sociedad.

   En esta novela, debo ser honesta, no pasa nada o, mejor dicho, no pasa casi nada. Los acontecimientos narrados son una excusa para tratar los temas sociales y culturales que a autor le interesaban, pero no por esto la trama es forzada. Nos encontramos con un mundo donde la gente es condicionada, desde el la fecundación artificial de los óvulos hasta la edad adulta, mediante diferentes métodos psicológicos y físicos para que respeten su lugar en la línea de trabajo, las reglas sociales y amen o desprecien lo que según el gobierno mundial deben amar u odiar. Todos aceptan esto sin siquiera plantearse cuestionarlo por lo que al llegar John, quien vivió en una sociedad casi primitiva, algunos personajes, incluido él mismo, se ven empujados a enfrentar cuestiones que nunca se habían planteado. En consecuencia, el gobierno se ve forzado a parar esta pequeña ola de individualismo y pensamiento filosófico perjudicial para la sociedad y que tanto tiempo les costara erradicar en el pasado.

   Entonces, dado que no pasa casi nada, ¿qué tiene de interesante? Como dije anteriormente, las acciones de los personajes y sus consecuencias son la excusa para hablar de la idea que el autor tenía sobre el futuro de la humanidad según los avances tecnológicos y el estado en que la sociedad se encontraba en 1932. A través de esta historia se nos plantean cosas como la deshumanización que provoca la tecnología, que solo tener placeres en la vida y huir de los conflictos y el dolor no nos permite madurar, los conflictos que surgen de la diversidad religiosa, política e ideológica. También aborda cuestiones como la sexualidad, la educación social, moral y académica; sobre la felicidad, la libertad y la intervención del estado en nuestro desarrollo ideológico. Así que, si bien no hay casi acción, son las cuestiones sociológicas y filosóficas que nos son planteadas las que hacen de esta novela una lectura muy interesante y que nos invita a pensar y cuestionar el mundo feliz y nuestro propio mundo.


   La disfruté mucho, aunque en ciertos momentos en que se volvía muy descriptiva en cosas como instalaciones de trabajo y métodos de fecundación entre otras, me resultó un poco pesada. En cierto momento de la novela me costó un poco seguirle el ritmo a la narración porque Huxley realizó una descripción casi cinematográfica combinando escenas, saltando de una a otra enlazándolas con un pequeño monólogo y que, en conjunto, expresan muy bien el concepto general de la novela pero que confunde un poco hasta que se le toma el ritmo.

   Un factor a tener en cuenta a la hora de considerar leer esta novela es que el autor se toma los primeros capítulos para describirnos el mundo, la sociedad, la ideología del Estado Mundial y otros aspectos pertinentes antes de traernos a los personajes a quienes dedica varios capítulos a describir sus vidas y personalidades, y entonces sí, mover la historia. En este punto, con la llegada a la reserva para salvajes, nuevamente pasamos por una descripción del entorno, conocemos nuevos personajes y se nos contará sus historias y sus personalidades, y nuevamente la historia avanzará.

   Se lo recomiendo a las personas a las que les gusta la distopía con poca acción y la crítica social. Aquellos que disfrutan de estos temas van a amarla. A mí me encantó, y mucho más porque durante la lectura acudían a mi memoria fragmentos de Ideología y aparatos ideológicos del Estado de Althusser, por lo que resultó más interesante debido a la temática similar. Pero como Althusser no escribía literatura, no voy a hablar de él.

jueves, 15 de septiembre de 2016

El Sueño de los Héroes de Bioy Casares

Allá por el año 2013, me fue asignada esta novela como parte de un examen para la asignatura Taller L. E. O. (Lectura, Escritura y Oralidad). Era la primera vez que leía algo de este autor por lo que no tenía ni idea de qué iba a encontrarme.
La experiencia de lectura y asimilación de esta novela fue muy distinta a la de cualquier cosa que haya leído antes ya que tuve que leerla y analizarla con mi grupo de examen que estaba conformado por cuatro personas más que variaban de edades entre los treinta y sesenta años. Debido a esto, la riqueza de opiniones ligadas a las experiencias vividas por cada una de las integrantes de ese variado grupo de generaciones mezcladas, influyó mucho en mi manera de ver la novela. Fue una gran oportunidad para ver un texto narrativo desde otras perspectivas, las cuales nunca podría haber considerado si hacía el trabajo sola.

A continuación les adjunto la reseña que debí escribir.
No se preocupen por la terminología técnica, más abajo va a estar todo explicado.

El Sueño de los Héroes de Bioy Casares

Publicada por la editorial Losada en 1954, es considerada la mejor obra de este autor y la que lo emparejaría con su amigo Jorge Luis Borges. Esta novela de género fantástico, nos embarca en un viaje en el que lo normal y lo sobrenatural se funden y confunden haciéndonos dudar de la verdadera naturaleza de los hechos.
Emilio Gauna, un joven de veintiún años, vive en los carnavales de 1927 lo que para él sería la mejor experiencia de su vida. En compañía de sus amigos y del respetado doctor Valerga, invierte el dinero ganado en una apuesta de caballos, en tres días con sus noches de festejo y alcohol en los diversos barrios de Buenos Aires, de los que recordaría fragmentos fugases pero esplendorosos que atesoraría por el resto de su vida. Como un héroe mitológico, Gauna soñará (lindando un poco con la obsesión) con recuperar su objeto más preciado: los recuerdos de lo acontecido en el carnaval de 1927, cuando vivió grandes aventuras, e incluso encontró el amor verdadero (el espiritual) personificado en una joven enmascarada en la última noche de festejo. Para ello, intentará repetir las mismas acciones y visitar los mismos lugares y con las mismas personas que en el ´27 en los carnavales de 1930.
Con esta obra, Bioy Casares logra cumplir con los requisitos de cómo debe ser una obra de género fantástico según el estructuralista Tzvetan Todorov, quien estableció que un relato fantástico obliga a los lectores a considerar el mundo de los personajes como un mundo real, y a vacilar entre una explicación natural y una explicación sobrenatural de los acontecimientos evocados, pues el lector puede reconocer la toponimia de Buenos Aires, y la caracterización de los personajes se asemeja a la de personas típicas de un barrio típico. Así también, en el relato son reconocibles explicaciones naturales sobre los hechos narrados, como explicaciones sobrenaturales que nos hace dudar de la existencia de una fuerza mágica e intangible que obra para influenciar en el desarrollo de los acontecimientos de tal forma que parezca solo una cadena de coincidencias.
No solo el elemento fantástico es lo importante de esta historia, ni el revivir los carnavales el único tema. También podemos encontrar diversos motivos como por ejemplo el valor, que aparece definido de maneras distintas según cada personaje y que sería uno de los complejos del protagonista; el amor, uno real (Clara, la hija del brujo) y uno idealizado (la máscara de la tercera noche), y la relación que se establece entre Clara y Emilio; el hombre ideal, que es el concepto de hombre en el cual Gauna debe convertirse; y la amistad, que se representa con el grupo de el doctor Valerga y Larsen. Es posible observar una evolución psicológica y emocional, y acaso un proceso de maduración por parte del protagonista en el cual los lectores lo acompañamos a través de los tres años del tiempo de la historia que abarca la narración. El lector puede sentirse cerca y tal vez identificado con nuestro protagonista Emilio Gauna, es testigo de los acontecimientos y descubre las respuestas a los misterios al mismo tiempo que él, pues el narrador omnisciente se comporta de forma selectiva en tanto a la información que nos brinda y la forma de hacerlo mediante la focalización y punto de vista desde la perspectiva de el protagonista.
En conclusión, El Sueño de los Héroes de Bioy Casares, es una novela representativa del género fantástico que nos lleva a dudar y razonar acera de cuestiones tan simples y complejas como el valor, la amistad, el amor y la posibilidad o imposibilidad de cambiar el propio destino.  En palabras del mismo Brujo Taboada:
“En el futuro corre, como un río, nuestro destino, según lo dibujamos aquí abajo. En el futuro está todo, porque todo es posible.”


Motivos: Mas concreto que el tema, y por lo tanto, pueden haber varios en un solo texto narrativo. Los motivos mueven la historia y permiten desarrollar el tema.
tema: El “asunto” general tratado en la narración, puede ser amor, muerte, etc.
Toponimia: Conjunto de los nombres propios de un territorio o de un lugar.
Tiempo de la historia: Espacio temporal que abarca la historia. En el caso de El sueño de los héroes, el tiempo de la historia es de tres años (entre 1927 y 1930).
Focalización y punto de vista: El punto desde el que se contemplan los elementos y puede corresponder a un personaje de la historia o estar fuera de ella.*
*Una Araña en el zapato, Libros de la Araucaria, 2004 (en colaboración). Sobre teoría y práctica de la narración.

¿Qué pienso de la novela?

En retrospectiva, creo que disfrute mucho más de la investigación y redacción de las dos partes del examen (una oral a modo de clase para nuestros compañeros de curso, y otra escrita, o sea la reseña de arriba) que la lectura en sí.
Hay dos maneras de interpretar y valorar una obra literaria (según creo, claro):
a)   Desde lo técnico, es decir, desde la teoría literaria. Analizamos los recursos, la narrativa, la manera en que el autor nos presenta los indicios (pistas de lo que ocurrió u ocurrirá), y de cómo lleva cada acontecimiento hasta el desenlace. Si se ajusta a las normas de un género, etc.
b)   Desde la lectura pasional. Si nos enganchó, si nos sorprendió. En fin, si nos entretiene.
Desde lo técnico, esta novela es impecable. Los indicios están muy bien dispuestos, de manera que al finalizar la lectura, todo encaja perfectamente y nos preguntamos “¿cómo no lo vi venir?”. Los personajes están muy bien definidos y caracterizados y las relaciones entre ellos realistas. Los temas y motivos son muy interesantes porque forman una parte esencial de la trama; no sobran y están muy bien desarrollados.
Desde lo pasional, debo ser honesta: por momentos me aburrió. Ese tiempo transcurrido entre el carnaval de 1927 y el de 1930 se pone un poco denso por momentos. Nos cuentan a vida de Emilio, sus vivencias con amigos, su relación con Clara y el padre de ella que es un conocido brujo de la zona y que trata de sacar a Emilio del submundo criminal en el que está metido y retornarlo “al buen camino”. En este espacio de tres años se nos van dando las pistas de lo que pasó en 1927 de forma muy esporádica y sumergidas en la cotidianeidad de la vida de un joven en su camino a ser un hombre. Si lo que se busca es una novela dinámica y entretenida, esta no es la mejor opción.

¿Vale la pena leerla?


Si, lo vale y mucho. Es uno de los referentes de género fantástico que logra hacernos pensar y analizar todo lo ocurrido sin llegar nunca a saber si lo que pasa es ordinario o extraordinario y mágico, de alguna manera. Los personajes son variados y bien definidos. El misterio de lo que pasa en los carnavales de 1927 es un punto fuerte tanto para el lector como para el protagonista y, aún al ir conociendo a lo largo de la novela a los personajes, el final sorprende.
Todo lo bueno de esta novela solo se podría ver opacado por esos momentos tan normales y cotidianos, que pareciera no aportan nada a la historia. Digo “pareciera” porque si aportan ya que esto no es evidente hasta el final.